5 jul 2011

NO HAY DONDE...


No hay donde volver, ¡nunca he estado allí!
Hoy tan solo soy yo, con mi conciencia en persona.
Montando a ratos mi caballo negro,
Montando a ratos  mi caballo blanco,
Encontrando el punto exacto en donde cabalguen los dos.

No hay donde volver, no hay camino hacia atrás,
No se vale mirar atrás…
Es doblarme el corazón y guardarlo en el bolsillo.
Es comer sin hambre,
Es caer en lo indeseado, deseando.
Es una bomba nuclear estallando en mí.
Y la paz del silencio.
Es navegar en mi mar de sueños.

No hay donde volver, no hay pasado!
Tan solo me resta el presente,
Futuro incierto y  destino caprichoso,
Que Dios libre mis pensamientos.
Que las líneas solo sean mentales
Y preferiblemente de Nailon
Para no sentir que me he equivocado,
Para sentir menos culpa,
Culpa de no Amar lo adecuado.


Fuente: Jeniffer Calderón